dilluns, 13 d’abril de 2015

SANTA COLOMA DE GRAMENET - CIUTAT DE MÉXIC. CONVERSA Nº1. Rita Ponce de León amb l'institut Ramon Berenguer IV




L'exposició de Rita Ponce de León l'hem treballada principalment amb dues intencions: d’una banda, reflexionar sobre l’experiència de visitar una exposició i sobre l’experiència d’un mateix com a espectador i usuari de l’art; i, de l’altra, iniciar una comunicació amb l’artista, resident a Mèxic, després de conèixer la seva obra.
Aquí us deixem la primera de les comunicacions mantingudes a distància, que s'han formalitzat de diverses maneres, entre l'artista i tres dels grups participants.

Moltes gràcies, Rita, per la teva bona predisposició i el teu entusiasme!  




INSTITUT RAMÓN BERENGUER IV

ARNAU: ¿Por qué decidiste inspirarte en las historias de tu amiga?
RITA: Porque creo importante utilizar el arte para fortalecer mis lazos más  próximos, como los de la amistad. Quise que mi trabajo me diera el tiempo y las condiciones para conversar con esa amiga de cosas que me interesan sobre ella que de otra forma tal vez no hubiésemos conversado.

¿Qué quiere decir el estampado que hay en el pasillo blanco?
¿Te refieres al dibujo de caras azules o al mural?
RITA: Si es al dibujo, son caras conectadas que me hacen pensar en los vínculos familiares, en las redes de las que formamos parte.
Si es el mural, pienso que éste puede leerse en dos sentidos y en ambos se lee la mutación de una persona en un elemento natural (puedes imaginar que es tanto una piedra como una montaña o un paisaje). La mujer, es mi amiga pero puedes también entender que es cualquier ser humano que busca el regreso a sus orígenes, que para mí tiene que ver con la identidad que es a su vez definida por el entorno en el que crecemos, en que nos construimos a nosotros mismos. El origen puede ser la montaña o la piedra o el origen puede ser un pequeño punto.
  
SARA: ¿Estás satisfecha de tu exposición? ¿Tiene que ver con tu propia vida?
RITA: Estoy satisfecha con las preguntas que genera la exposición, tanto para mí como para ti y otras personas que conozco y que no conozco. Las exposiciones, su resultado físico, no me son tan importantes como el proceso que me lleva a transformar mi vida. Por ejemplo, ahora, tras la exposición, mi cariño hacia la amiga sobre la cual hice la exposición, ha crecido mucho. Nuestra relación de amistad  tiene en su historia este proyecto. La exposición sí tiene que ver con mi vida pero no literalmente. Al mirar de cerca la vida de otra persona, puedo encontrarme a mí, así como tú al mirar las imágenes de la exposición, tal vez puedas encontrar algo de ti allí.

MIRIAM: ¿Todas las figuras que has puesto en la exposición tienen un significado concreto?
RITA: No, algunas figuras e imágenes las hago sin importar encontrar un significado concreto. Cuando se piensa a través de la forma, el pensamiento no es necesariamente racional. Es decir, las formas que hice no son una traducción de significados precisos, son más bien, una consecuencia estética de un estado en el que uno entra cuando uno se involucra en cierto campo de información intelectual y afectiva.

¿Podrías poner un ejemplo de relación entre alguna de las figuras o dibujos y tus conversaciones con tu amiga antropóloga?
RITA: Sí. El ejemplo que más me gusta no tiene que ver con nuestras conversaciones pero sí con nuestra relación. Cuando hice las figuras tridimensionales, viajé a Lima e invité a mi papá a hacerlas conmigo, a ayudarme. Entonces le pedí que si podía hacer una figura sencilla de mi amiga que a su vez pudiera tener una apariencia neutral, como si fuera la representación de un ser humano que pudieras enviar al espacio. Mi papá no conoce a mi amiga, así que tuve que describirla y fue así, en la interpretación de mi papá, que creamos su imagen. En el imaginario de mi papá, ahora está la historia de mi amiga.

SERGIO: ¿Cuánto tiempo tardaste en llevar a cabo la obra, desde su concepción hasta la elaboración de la última figura?
RITA: Más o menos 8 meses J

JORDI: ¿Qué problemas encuentras a la hora de colocar tus obras en el espacio que un museo o sala de exposición dispone?
RITA: Habrá veces que no suceda pero la verdad es que en general no encuentro problemas porque no creo los problemas en mi mente. Llego a adaptarme a las condiciones que existen, acepto todo, todo, todas las “desventajas” las acepto. Trabajo con la idea de hacer el esfuerzo máximo con realismo, lo que se puede se puede, lo que no se puede no se puede, pido lo que necesito, si no lo hay, lo acepto y no pierdo el ritmo, sigo. Cambian muchas cosas, nunca sale lo planeado y eso es un regalo para mí. Pienso que el montaje no es una etapa posterior a la creación  sino que es parte muy importante de la elaboración de la obra.

¿Puedes explicar la frase que titula tu exposición “Con tus propias manos”? ¿A quién va dirigida?
RITA: Va dirigida a los visitantes. Es muy literal y sencilla frase, puedes tomar las cosas con tus propias manos. Yo hice las cosas con mis propias manos.

 JAVIER: ¿Hay alguna referencia en las figuras que has colgado en la exposición a tu cultura? (ídolos, fetiches...)
RITA: No, sin embargo yo no expreso mi yo sino lo que me atraviesa. Nadie se expresa a sí mismo, somos compuestos por la cultura, por los demás, por la historia, por los sucesos. Lo que encontraste seguramente son referencias a figuras precolombinas de Colombia y otras referencias sutiles a formas Mayas-Quiché. Eso es porque mi amiga, sobre la que trabajé para esta exposición, nació en Colombia y ahora es investigadora de la cultura Maya-Quiché. Cuando conversamos previamente, ella me contó más de sus intereses y yo busqué imágenes relativas a lo que me contó para entenderla mejor. Esa búsqueda influyó en los dibujos que hice.

IVÁN: ¿Cómo surgen tus obras? ¿Cuáles suelen ser los puntos de partida para comenzar un proyecto? ¿Se dan de una forma repentina, una te conduce a otra...?
RITA: Surgen de la experiencia. Mi trabajo consiste en ponerme en situaciones de vida que nutran mis vínculos de persona a persona. Busco a los amigos que no conozco tanto, a los que no veo mucho y quiero ver, a mi familia. Así, comienzo a conversar o simplemente estar juntos. Algunas veces les propongo conversar sobre temas que nos conciernen, grabo esas conversaciones y luego las escucho y busco particularidades. Me sorprende cómo cualquier persona tiene algo maravilloso que decir sobre algo que le importa en verdad. Ya después de ese proceso de trabajo, tengo un terreno con información, con límites claros que he elegido (los fragmentos de los audios, los recuerdos, las notas) y entonces dentro de ese terreno vago intuitivamente, dibujando o haciendo formas o pensando en espacios. Pienso todo en función de los espacios o lugares específicos donde puedo o quiero que esas cosas se compartan y eso entonces me lleva a pensar también en cómo quiero abrir esas obras a las personas para que se sientan en un espacio hospitalario y no en un lugar donde realmente no acceden, donde no pueden aportar. Una idea me conduce a otra.

LORENZO: ¿Cómo es el ambiente artístico en Perú o México? ¿Hay mucha diferencia con lo que has podido ver aquí en España o en Barcelona en cuanto a artistas jóvenes y condiciones para mostrar su obra?
RITA: Puedo hablar desde mi experiencia personal, suena tácito pero es necesario decirlo porque en el caso de México, que es donde más me he vinculado, hay muchos y muy diversos ambientes artísticos, es inabarcable. Puedo contarles entonces que en México los jóvenes artistas, en general, tienen dificultades para lograr difundir su trabajo a nivel institucional (lo hace sólo una minoría) pero no tienen ninguna dificultad para crear, para hacer sus proyectos, los compartan o no. Eso sí, no todos estudian artes, son también muy pocos los que pueden llegar a estudiar. De todas formas, no hay nada que perder aquí porque está muy interiorizado que se puede hacer mucho con poco, o que no se tiene que hacer tanto más que identificar lo que ya hay (que es mucho, culturalmente). No es como en Japón, por poner un ejemplo antagónico, donde exponer o hacer cualquier cosa cuesta, aunque no cueste materialmente, cuesta tiempo y eso significa no poder trabajar para costear los altos niveles de vida de ese país.
Por supuesto, todo esto que escribo es una gran generalización pues hay abismales diferencias socio económicas en un país como México. Lo que nos atraviesa ahora a todos aquí, es la situación política (violencia naturalizada, corrupción e impunidad) y eso, a algunos jóvenes (cada vez más cantidad) les preocupa y a otros (en su mayoría, los que cuentan con privilegios económicos) no les afecta tan directamente y son éstos jóvenes los que están más vinculados a un ambiente más formalizado y comercial del arte dentro del cual, a mi entender, hay propuestas tanto profundas como banales.

¿Qué artistas del pasado o del presente te gustan? ¿Los reconoces como una influencia en tu quehacer artístico?
RITA: Me gustan artistas muy diferentes entre sí. Del presente, me gustan los artistas que tengo muy cerca, dos amigas mías que viven en Perú, una poeta y una artista visual que son hermanas, se llaman Eliana y Tilsa Otta. Creo que son personas íntegras que hacen su trabajo sin pretensiones y con un gran compromiso y seriedad. Son sensibles con algo más allá de ellas mismas, con su familia, con sus amigos, con su ciudad y con su país.
Artistas que no conozco personalmente, son muchos J. Me apasiona la danza Butoh, de Japón. Me gusta leer los escritos de Kazuo Ohno, un señor que vivió 103 años y que experimentó de cerca la 1era Guerra Mundial, luego se convirtió en maestro de educación física y después de bailarín. Bailó hasta en su cama, cuando ya sólo podía mover una mano.
Mi pintores favoritos son Rothko y Bonnard porque bueno, son brutales, pero también porque los vinculo con mi adolescencia, les agradezco mucho que hayan podido mostrar al mundo sus preocupaciones profundas pero sin vomitarlas, sino siempre con la rudeza del optimismo (no me refiero a aquel optimismo cursi de pensar que todo estará bien, sino a pensar en que no hay bien, no hay mal, lo que es maravilloso y brillante es que todo está vivo).