dimecres, 12 de novembre de 2014

Institut Ramon Berenguer IV. LA EXHIBICIÓN Y EL AZAR


Uno de los conceptos que se exploran en la primera sesión del MMS es el azar.
El azar se introduce en la práctica artística para poner en duda la capacidad de control total sobre nuestras acciones y para dirigir la mirada hacia un devenir creativo donde lo imprevisto tenga cabida.
Esta idea fue recogida el curso pasado por los alumnos de primero de bachillerato y lo incorporaron a la última práctica, la que hace referencia a la exhibición, para dejar una propuesta de trabajo que sirviera de punto de partida a los alumnos del curso siguiente (ver entrada del 2 de julio). Su propuesta consistía en enterrar una serie de cartones en el entorno natural del instituto y dejar que el paso del tiempo, las inclemencias del clima y el devenir natural de los acontecimientos dejaran su huella sobre ellos, lejos del control de los propios alumnos.
Al inicio del presente curso, los alumnos de primero de bachillerato artístico que actualmente participan del proyecto desenterraron los cartones, para recoger el testigo dejado por sus compañeros y proponerse una nueva acción que le diera continuidad.
Hasta aquí, todo correcto.
Pero el azar, atendiendo a su propia lógica de lo imprevisto, ha acabado por definir sus propias reglas, escapando de esos resquicios de control que todavía quedaban en esta acción. Los cartones fueron desenterrados y se pudieron apreciar los cambios sufridos, así como la presencia de diversos organismos vivos que colaboraban en la aceleración del proceso de metamorfosis.  Tras ese período de observación, fueron apilados en un rincón del instituto y señalizados con un cartel que indicaba que no se tocaran, a la espera de definir los pasos a seguir. Pero al día siguiente, para sorpresa de todos, los cartones habían desaparecido sin saber cómo ni porqué.
Cosas que pasan…sí. Y que en este caso han acabado por acentuar ese carácter caprichoso que el azar es capaz de poner en juego, dejando ocultas las causas, desmantelando cualquier plan previsto y sorteando las expectativas construidas desde una lógica habitual.
No se me ocurre un final mejor y por ello hemos decido que la mejor manera de homenajear su fuerza es dejar constancia del proceso con el registro fotográfico que se hizo de ello y que nos servirá de ahora en delante de ejemplo en futuras sesiones.